dissabte, 28 de desembre de 2013

Las hilanderas


Esta semana hace  cien años que nació mi  abuela.  Hace  cuatro que murió.  Fué solo una mujer común con bastantes historias que contar ,  de  las que vivió la república y la guerra , emigró y enviudó....  Reía cuando veía a alguien comer la sopa como segundo plato, decía nesecidad en vez  de necesidad y llenaba la casa de platos de flores de jazmín cada día de verano .
 Su vida fué larga e intensa aunque su día a día  no lo pareciera.

En estos últimos días me ha tocado pensar mucho  en la muerte y eso hace inevitable mirar a la vida de otra manera.  Inseparables y misteriosas las dos , desapercibidas  casi siempre .
 Cuando vuelva a comer un bombón de licor y cereza lo haré en memoria de mi abuela -eran su   debilidad- . Hacedlo vosotros  también  en memoria de alguien querido , pero sin tristeza .
 Gracias.